Skip to main content
Blog

¿QUE OCULTA LA PUBLICIDAD DE PLATAFORMAS DE VTC EN LAS PUERTAS DE UN PUÑADO DE TAXIS?

 

       

OPINIÓN: Élite Taxi Sevilla

Hace días, que podemos ver impresa la publicidad de alguna plataforma de VTC, en las puertas de un puñado de taxis de Sevilla, Málaga o Granada. Lanzando así, un mensaje cuando menos «contradictorio» con la década de lucha, que el sector del taxi lleva librada contra las malas prácticas de este tipo de plataformas. Plataforma que, según la investigación que en 2022, hizo pública el rotativo británico The Guardian y el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), y tras el análisis de 124.000 documentos, confirmaba la trayectoria del incumplimiento sistemático de las leyes, corrupción, presiones a líderes políticos, sobornos y engaños, llegando a autodenominarse en sus correos corporativos como «somos jodidamente ilegales». Un escándalo internacional mayúsculo, que dejó al descubierto la existencia de estrategias tanto de elusión fiscal, como otras para influir en poderes públicos y romper la legalidad. Dicha plataforma optó por la estrategia de hechos consumados, entrar en los países pidiendo perdón en lugar de permiso, forzando una regulación favorable a sus intereses una vez que los usuarios se habían acostumbrado al servicio. Así salió al paso de las informaciones de la investigación del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, reconociendo que eso pasaba hasta 2017, pero que ya eran una empresa «diferente». Lamentablemente tenemos que cuestionar esa justificación, puesto que, y ciñéndonos a Andalucía, en el mismo verano del escándalo de 2022, el gobierno andaluz aprobaba un Decreto Ley por vía urgente y sin argumentos, dando así lo que pudiéramos considerar como «barra libre» a las VTC de estas plataformas. Decreto que casi cuatro años después de aprobarse, no tiene ni tan siquiera un reglamento de funcionamiento de las VTC, ni un régimen sancionador que se pueda aplicar en su  totalidad. A esto le podemos sumar, lo que presuntamente parece una falta absoluta de interés, por parte de los gobiernos municipales de estas ciudades andaluzas antes mencionadas, para llevar a cabo sus competencias en materia de VTC, como son la gestión, control, inspección y sanción de las mismas por irregularidades. Por tanto y muy presuntamente, parece que siguen influyendo sobre las leyes o la aplicación de la norma en su beneficio.

Pero, vayamos por partes, en un afán de disipar las dudas que al sector le pudieran surgir, podríamos preguntarnos si el taxi puede trabajar con cualquier plataforma, que parece que es hacia donde están llevando el foco de atención la polémica publicidad en las puertas de los taxis. Pues bien, es cierto que el taxi puede operar con distintas plataformas, aunque moralmente, sería difícil de entender o asumir por la mayoría del sector, que algunas de esas fueran plataformas de VTC que tanto daño han hecho al taxi. Pero hay algo muy importante que explicar sobre esto y son los requisitos a cumplir.

El taxi esta considerado como Servicio de Interés Económico General y de interés público. Esto quiere decir que esta sujeto a obligaciones de servicio público. Universalidad, calidad, seguridad, accesibilidad y tarifas oficiales aprobadas por la administración, que precisamente es lo que garantiza la subsistencia del sector, además del derecho de los usuarios y usuarias, a un transporte accesible. 

Sobre la forma en la que estas plataformas captan a los taxistas. Aparte de las gratificaciones que los atan durante meses, nos han llegado evidencias documentales, donde presuntamente explican a los interesados, en base a un falso estudio que dice tener su plataforma, que autoriza a los taxistas a usar la tarifa dinámica de las VTC. Quiere decir, que los precios suben o bajan de un modo desproporcionado en función de la oferta y la demanda, algo que en el taxi es «ilegal». El taxi en España esta obligado a utilizar las tarifas oficiales establecidas y aprobadas por la administración. Y en los casos de los taxis con taxímetro, llevarlo siempre en funcionamiento y el cobro en función del mismo, pero en ningún caso de una tarifa dinámica que determine el algoritmo de una multinacional. El «desconocimiento» de la norma, no nos exime del cumplimiento de la misma y sus consecuencias son graves para el taxista, para el sector en general y el usuario.

Ha quedado claro que el taxi no puede trabajar con tarifas dinámicas de ninguna plataforma y está obligado a usar las tarifas oficiales y el taxímetro en funcionamiento. Pero…

¿Qué dice la normativa sobre las consecuencias?. Tanto el Decreto 35/2012 de 21 de febrero, de la Junta de Andalucía, como la Ordenanza Municipal del Taxi de Sevilla, en su artículo 88, c. d. califica de falta grave, o muy grave al reincidir, sobre el incumplimiento del régimen tarifario o el funcionamiento inadecuado del taxímetro. Con sanciones que pueden alcanzar hasta los 1.380€ en el caso de las graves, y hasta los 2.760€ en el de las muy graves. Además de poder darse el caso de la inmovilización del vehículo.

Estas malas prácticas provocan un notable deterioro de la imagen y honorabilidad de todo el sector, un perjuicio a los usuarios que pagan más de lo debido por un servicio de taxi, y que perciben una falsa sensación de que el servicio del taxi es lo mismo que una VTC.

Ahora regresemos al titular. ¿Qué objetivo quizás pueda tener la publicidad de esas plataformas en las puertas de unos pocos taxis? Pues quizás no sea una medida inofensiva del todo. Presuntamente y tal como se demostró en la investigación antes mencionada y publicada en el The Guardian, donde esta misma plataforma, reconocía que estas iniciativas eran parte de la estrategia de la empresa para generar conflictos dentro del sector y así criminalizar su imagen. Esta plataforma maneja campañas publicitarias de cientos de miles de euros que empapelan estaciones enteras de tren, que interés podría tener en colocar una publicidad sin transcendencia alguna en 5 o 6 taxis, si no es para poner a esos incautos, a «los pies de los caballos» en un claro intento de provocar a un sector indignado y generar confusión entre los usuarios. Todo ello con el «beneplácito impasible» de una administración que tiene las competencias, pero las ejerce tan discretamente que ni se notan.

Algunas plataformas de VTC, han creado el caldo de cultivo perfecto, para que un puñado de taxistas que carecen del principio de compromiso colectivo, caigan en su trampa, haciéndoles el «trabajo sucio». Esperemos que la lectura de la propia ley les invite a reflexionar.

 

ÉLITE TAXI SEVILLA